LENGUA Y CULTURA EN ELE
Cualquier profesor de idiomas con un poco de experiencia sabe que en la clase no se puede olvidar del aspecto cultural de la lengua que enseña. Y esto es especialmente relevante y gratificante cuando en la clase concurren estudiantes provenientes de culturas muy diferentes.
La preocupación por enseñar la cultura del idioma que se está aprendiendo no es nueva, pues ha estado presente siempre en la historia de la enseñanza de idiomas, desde los estudios de Whorf y Sapir. Desde una perspectiva antropológica, es de destacar el trabajo de E. Hall en los años cincuenta del siglo pasado. En su obra El lenguaje silencioso, escrito en 1959, Hall intenta sentar las bases de una teoría de la cultura y en ella, el lenguaje es uno de los rasgos dominantes.
Dice E. Hall en su teoría que la cultura existe en dos niveles: se puede hablar de cultura explícita, aquello de lo que habla la gente, como, por ejemplo, las leyes o la historia de un determinado país, y cultura implícita, lo que se da por sentado o lo que existe al margen de la conciencia y aquí deberíamos incluir las costumbres y tradiciones de un pueblo y las presuposiciones. (Para más detalles, ver ENSEÑANZA Y APRENDIZAJE DE LA COMPETENCIA INTERCULTURAL EN EL AULA DE GRUPOS MULTILINGÜES)
Más adelante, en los años 90, Byram acuña el término “competencia intercultural” y destaca en sus publicaciones la importancia del factor cultural en el proceso de aprendizaje de una lengua extranjera:
“Está demostrado que a lo largo del proceso de aprendizaje, los alumnos pueden cambiar de actitud cuando son influidos por los profesores, y en nuestro caso, por la forma de presentar la información sobre una cultura concreta”
A tal fin, sugiere Byram que como profesores de lengua y cultura podemos planificar y estructurar esa influencia en nuestras clases a través de una metodología basada en la aplicación de técnicas etnográficas que impliquen observación, interpretación y reflexión sobre la cultura propia y la nueva. El aprendiz se convierte así en un mediador entre culturas.
ESPAÑOL EN MARCHA Y SU ENFOQUE INTERCULTURAL
Teniendo en mente todo lo anterior, los autores de Español en marcha han elaborado una serie de libros de texto en los que aplican los principios enunciados por Byram en su modelo de competencia comunicativa intercultural.
Efectivamente, en todos los niveles de la serie de Español en marcha, desde la unidad cero:
– la dimensión sociocultural es central en todo el aprendizaje.
– la cultura original del alumno es tan importante en el aula como la de la lengua que está aprendiendo, pues a partir de ella el estudiante podrá investigar y comprender mejor la nueva.
–el factor emocional – afectivo ocupa un papel importantísimo en todo el proceso.
En el índice de Español en Marcha 1 se pueden prever los contenidos específicamente culturales que se van a trabajar:
- Saludos.
- La familia hispana.
- Lenguaje gestual.
- Viviendas en España.
- Cocinas del mundo.
- Música latina.
- Los sábados por la noche.
- Vacaciones en España.
- Pintura española e hispanoamericana.
- Los incas, pueblo del sol.
Y, además de dedicar un espacio especialmente dedicado a información sociocultural útil para el estudiante, el modo de trabajar los contenidos comunicativos (lingüísticos y pragmáticos) trata de implicar en todo momento a los aprendices en la cultura nueva, al mismo tiempo que analizan la suya.













