Tradicionalmente el libro de texto ha sido un objeto valioso, un apoyo insustituible para el profesor y los aprendices. Y sigue siéndolo en muchas zonas del mundo. Pero en el mundo occidental, y para la enseñanza del inglés, en los años 80 y 90, dos expertos en ESL, David Nunan, con su libro Designing Tasks for the Communicative Classroom y B. Kumaravadivelu en varios de sus libros, ponen en cuestión la validez de los libros de texto porque habitualmente están basados en alguno de los métodos al uso: estructural, comunicativo, enfoque por tareas, o ecléctico y según Kumaravadivelu:
“Un método no responde a las necesidades y deseos de un grupo concreto de aprendientes, ni tampoco se aproxima a las experiencias y expectativas de un grupo determinado de profesores. Ésa es la razón por la cual los profesores deben recurrir con frecuencia a lo que llaman un “método ecléctico”.
“Cualquier pedagogía posmétodo actual debe ser construida por los profesores en activo a través de su propio conocimiento profesional y personal, siempre en evolución.
“La improvisación es el distintivo de una enseñanza de calidad…”
Estas afirmaciones provienen de una entrevista que se le hizo al defensor del post-método en la revista marcoele, cuya lectura recomiendo encarecidamente.
https://marcoele.com/descargas/14/kumaravadivelu-entrevista.pdf
Estoy de acuerdo con el señor Kumaravadivelu en que de vez en cuando una profesora puede encontrarse con un grupo de tales características que resulte imposible encontrar un material adecuado en el mercado. Pero, de ahí a rechazar de plano cualquier método (y el material comercializado basado en ellos), es un riesgo grande, pienso yo.
En mi opinión y hablando de la enseñanza y el aprendizaje de idiomas, el libro de texto es un elemento esencial, ya que los profesores, por muy formados y expertos que sean, no tienen el tiempo suficiente para elaborar todas las secuencias didácticas que se necesitan para cumplir los objetivos de aprendizaje.
Hace casi un siglo que la ciencia lingüística empezó a preocuparse por la enseñanza de lenguas extranjeras y desde los años 50 ha venido desarrollando su rama de Lingüística Aplicada a la Adquisición de Lenguas Segundas. Entre los años 50 y 90 del siglo pasado hubo un sinfín de investigadores de varias áreas (psicología, neurología, sociología, gramáticos) implicados en el tema. Por tanto, es ingente la cantidad de bibliografía que existe sobre el tema. Y los diseñadores de libros de texto, además de tener experiencia en las clases y haber observado cómo aprenden sus estudiantes, se han informado sobre lo que dicen los investigadores de Adquisición de Segundas Lenguas, que a su vez, en muchos casos, poseen experiencia docente muy variada. *
Por otro lado, el Consejo de Europa comenzó en 1971 un importante proyecto con el fin de unificar criterios para la enseñanza, aprendizaje y evaluación de las lenguas que constituyen la Unión Europea. Casi todos conocemos el último documento, el Marco Común Europeo de Referencia para las lenguas: aprendizaje, enseñanza y evaluación, es decir, el MCER
Uno de los primeros documentos que salió fue Thresold Level, (1975 para el inglés, y traducido y adaptado para el español, Nivel umbral en 1977) Ese documento fue crucial para los autores de libros de texto comunicativos de español. Una de sus consecuencias fue la revolución que supuso en la forma de dar clase, al poner en el centro del aprendizaje el uso de la lengua, organizándola como actos de habla, relacionando funciones y exponentes.
(Ver https://elecreacion.com/funciones-comunicativas-en-ele/
https://elecreacion.com/funciones-comunicativas-ele-ii/
https://elecreacion.com/funciones-comunicativas-gramatica-ele/
Más tarde, salió Thresold 1990 (no traducido al español), donde se establecían los elementos fundamentales para un currículo de lengua extranjera, por tanto importantes para ser reflejados en un libro de texto:
-funciones de la lengua,
-nociones generales,
-nociones específicas,
-modelos de intercambio verbal,
-actividades de leer, escuchar y escribir,
-competencia sociocultural,
– gramática y vocabulario
(Ver https://elecreacion.com/unidad-didactica-para-c1-ele/)
Además, estos elementos, de acuerdo con algunas teorías de adquisición de lenguas, deberían estar graduados en dificultad (teoría de la aprendibilidad de Pienneman) y también deberían seguir una secuencia lógica según la teoría de Rod Ellis: Input—-Output, por mencionar dos expertos bien reconocidos.
Como se puede ver, no creo que sea fácil para una profesora de a pie tratar de cubrir todas las necesidades de un currículo básico para sus estudiantes.
Para concluir, ¿cuáles son las ventajas y características de un buen libro de texto para aprender ELE? Esquemáticamente:
- Un libro de texto de ELE contiene los elementos necesarios para el aprendizaje, establecidos por el Consejo de Europa.
- Los contenidos están organizados sistemáticamente de acuerdo con las principales teorías del aprendizaje, tanto por dificultad (gradación), como por secuencia didáctica. Hay que subrayar la coherencia interna de todo lo expuesto y practicado.
- Los contenidos siguen una progresión temporal que incluye el reciclaje / recuperación de aquellos. No basta con presentar y practicar contenidos una sola vez. Debe haber reciclaje sostenido tanto para fijar el vocabulario como el resto de componentes.
- Todo ello se recoge en un solo lugar. El estudiante dispone de esos recursos aún cuando no esté en clase, lo que le da autonomía y seguridad.
- No es imprescindible disponer de electricidad o internet en la clase.
La última ventaja me parece muy importante. ¿Qué pasa si un día no funciona internet? O sencillamente, ¿no tienes acceso a internet en clase?
Debo acabar diciendo que los libros de texto en cuya elaboración he participado están basados en una larga experiencia de clases dirigidas a alumnos multilingües, analizando su progreso y sus necesidades, además de la lectura de los teóricos de Adquisición de Segundas Lenguas.
Es por eso que reivindico el uso del libro de texto como esencial tanto para el profesor como para los aprendices.
*Por citar los más reconocidos, además de los mencionados arriba, se me ocurren:
Zoltán Dörney, Rebecca L. Oxford, Von Patten, Terence Odlin, Donn Byrne, Rod Ellis, Mario Rinvolucri, Fraida Dubin, Elite Olsthtain, Diane Larsen Freeman, Michael H. Long,
Nivel Umbral 1977








